Nunca olvides...



Olvida los días nublados, pero no olvides tus horas de sol ni tus noches estrelladas.

Olvida los momentos en que fuiste derrotado, pero no olvides las batallas que has ganado.

Olvida los errores que no puedes cambiar, pero no olvides las lecciones que has aprendido ni lo tanto que enseñas.

Olvida los días en que has estado solo y triste, pero no olvides las sonrisas que has encontrado y las tantas que encontrarás.

Olvida los planes que fallaron pero NUNCA olvides que debes tener siempre un sueño.
Fuente: anônimo

El proceso de duelo


¿QUE ES EL DUELO?
Es un proceso normal que se inicia ante la perdida de un ser querido. A este proceso sobreviene un sentimiento de tristeza profundo y se piensa que nada será igual que antes. Pueden aparecer alteraciones temporales en la conducta(perdida del interés por las actividades que antes realizaba, intensos deseos de llorar, etc.), malestares físicos (falta de apetito, alteraciones del sueño, etc.) y emociones diversas como cólera y culpa.
Es importante vivir estos sentimientos para recuperar el deseo de vivir, recordando al ser querido con afecto.

¿QUE DURACION TIENE EL PROCESO DE DUELO?
Es difícil precisarlo con exactitud, puede depender de diferentes factores, entre ellos: la aceptación de la pérdida, la capacidad de responder a situaciones dolorosas y experiencias anteriores de pérdida que hayan facilitado cierta fortaleza psíquica.Sin embargo el proceso de duelo tiene un término. El dolor intenso podría durar no menos de 6 meses, dependiendo de la persona; de continuar a través de años, podría estar ligado a otros factores de anomalía psicológica, como por ejemplo la melancolía, la que requiere de ayuda profesional.

¿QUE ES LA MELANCOLIA?
Se dice que "Perder al ser querido es como perderse a si mismo". Por esta causa pueden pasar largos años con auto reproches, criticas implacables hacia si mismo, sentimientos de soledad y desvalorización, insatisfacción y frustración. Es una sensación muy dolorosa, empobrece la capacidad de vivir, por que nada permite que la persona melancólica se sienta bien.

¿POR QUE NO SE ACEPTA LA PERDIDA?
Una de las principales razones es la interrupción del vínculo afectivo, la cual crea un vacio que nos deja sin saber a donde dirigir nuestro afecto, y esto es doloroso. Poder continuar con la vida cotidiana, cuando ya no esta el ser querido, genera muchos sentimientos de culpa.

¿QUE SUCEDE SI UNO NO ACEPTA LA PERDIDA?
Podemos llevar muchos años buscando reemplazar al ser querido, tal como percibimos que fue. Idealizamos y negamos todo el tiempo la realidad. Nos saturamos de actividades y hacemos todo lo posible por evitar el dolor, esto nos desgasta y perdemos la capacidad de disfrutar. Es muy difícil aceptar que un ser querido ya no esta. Otra manera de defenderse del dolor es pensar y actuar como si el ser querido estuviera vivo. Tal vez se puede creer que esta es la mejor opción, pero lamentablemente, al final, el dolor saldrá a la superficie.

¿COMO SUPERAR EL DOLOR DE LA PERDIDA DEL SER QUERIDO?
Este sentimiento solo se supera aceptando la ausencia del ser querido. El dolor es parte de esa aceptación y evitarlo no ayudara a retomar la vida. La sensación de dolor ira desapareciendo en la medida que se facilite la expresión de sentimientos a través de la palabra, contando con la atención adecuada de familiares y amigos, o alternativamente, acudiendo a una psicoterapia de apoyo.

¿QUE ES LA PSICOTERAPIA DE APOYO?
Es un tratamiento psicológico que tiene como objetivo apoyar emocionalmente a las personas en situaciones de crisis o dolor.
Fuente: Jardines de la Paz


¡¡¡ La vida es hoy !!!


De la Pagina de Carlos Juan Bianchi Médico psiquiatra y psicoterapeuta. Tras la muerte repentina de uno de sus hijos en 1990 ha centrado su labor profesional en torno a la terapia de pareja y la elaboración de los duelos motivados por pérdidas significativas.
Un dejo de tristeza:
A veces alguien, cercano a nuestros afectos nos dice: “te noto triste”.
Sorprendidos o descubiertos, caemos en la cuenta que es cierto, que un dejo de tristeza nos ocupa en ese momento, sin que podamos relacionarlo con hechos actuales. Debemos reconocer que en nosotros, desde una aciaga fecha que todos recordamos muy bien, se ha instalado una tristeza esencial. Luego, a lo largo del proceso hemos ido encontrando algunas respuestas, y pergeñando un camino para poder seguir andando dignamente.
Si bien hoy la tristeza no detiene ese andar, es natural que a veces nos visite. No debemos preocuparnos.
Esa velada y sutil aflicción que aparece por momentos y que algunos, dotados de fina percepción puedan leer en nuestra mirada, es en todo caso un merecido homenaje para aquellos que hoy no están, y es también la evidencia de que no hemos elegido para mitigar los hechos, el facilismo que propone el olvido.
Frente a la tristeza:
1) Evitar las situaciones, las circunstancias y los encuentros que puedan aumentar el abatimiento.
2) Pensar que a nuestros hijos no les gustaría vernos en este estado.
3) Elegir las personas que sí puedan ayudarnos en ese momento con su continencia, con su mensaje, con su amor.
4) Evitar la ansiedad anticipatoria. Los hechos ocurrirán de todos modos, y tal vez de una manera menos dramática y dolorosa de la que usted piensa.
5) Tenga en cuenta que en su grupo hay compañeros que pasaron por esos mismos estados y que hoy se encuentran muy recuperados.
6) Nuestro hijo está en todas partes y especialmente en nosotros mismos. No lo lastimemos con nuestra congoja.
7) Pedir ayuda sanamente, es decir estar dispuesto a escuchar y a modificar actitudes.
8) Evitar encerrarse en sí mismo, aislarse. Si tiene pareja trate de compartir con ella su mal momento; si no la tiene, habrá alguna persona entre sus afectos que pueda cumplir esa función, y de todos modos el grupo del que participa, siempre estará a su lado en estos angustiosos momentos.
La vida es hoy:
En el ayer quedaron los recuerdos amorosos y los inevitables dolores.
Hoy, esos amores y esos sufrimientos viven en nuestra memoria y a menudo nos visitan, pero con una intensidad distinta a la que tuvieron en el preciso momento en que ocurrieron.
Mañana seguirán estando, seguramente, y sumados a las nuevas emociones que nos depare vivir.El pasado, con sus momentos felices, es entonces una añoranza irrecuperable. El futuro, ese futuro que nos encargamos de llenar con expectativas venturosas o con temores quizá infundados, es incierto.
Por eso la vida es hoy. Esta aseveración, elemental, es casi una inocencia reiterarla, sin embargo muchas veces nuestros miedos, nos impiden conjugar cada momento en el tiempo en que ocurren, el tiempo presente.

El poder de la palabra


¿Que clase de mensajes damos a los que queremos y nos quieren? palabras de cariño o comentarios malintencionados y amargados? La clave esta en buscar la armonìa con uno mismo, en sentir amor y gratitud. El peso de la palabra es contundente y su influencia en nosotros innegable. A travès de ella nos comunicamos y relacionamos con la pareja, los hijos, los compañeros de trabajo, los amigos; con todo aquel que forma parte de nuestra vida cotidiana. Pero, las palabras pueden tener un enorme poder curativo o destructivo, dependiendo de si son pronunciadas con amor y sabidurìa, o con odio y amargura estas ultimas generan caos en nuestro organismo y en el de nuestro interlocutor. Reflexionemos entonces sobre la necesidad de cambiar; creencias, prejuicios, ideas y pensamientos negativos para luego darles un enfoque màs positivo; un hecho que influira en nuestras sensaciones para lograr bienestar y armonìa. Para cambiar; la mente debe hacer tres cosas:
- Dejar de mentirse a si misma (realismo)
- Aprender a perder (humildad)
- Discrimininar cuàndo se justifica actuar y cuando no (sabidurìa)
Asi serà posible crear un mundo donde la razòn no este dominada por la emociòn, pero si la incluya; para crear un ambiente donde se pueda vivir mejor y en paz con uno mismo. Recuerda.. la cura empieza en nuestro interior y somos capaces de sanar y mejorar nuestro cuerpo y nuestra vida todos los dìas con pensamientos, emociones y palabras positivas.

Como sobrevivir un ataque al corazòn, cuando estas solo



Estas solo y repentinamente sientes un fuerte dolor en el pecho que se difunde hacia tu brazo y hacia arriba en la mandíbula. Mucha gente se encuentra sola cuando sufre un ataque al corazón, sin ayuda, la persona que su corazón late incorrectamente y que comienza a sentir desmayo, tiene solo 10 segundos antes de perder la conciencia que hacer?
No tener pánico, comience a toser repetida y vigorosamente. Se debe hacer un respiro profundo antes de cada tosida, el toser debe ser profundo y prolongado, como cuando se produce flema desde muy profundo en el pecho. Un respiro y un tosido debe ser repetido alrededor de cada dos segundos sin parar hasta que se consiga ayuda, o hasta que el corazón este latiendo normal nuevamente.
Las respiraciones profundas llevan oxigeno a los pulmones y los movimientos al toser comprimen el corazón y mantienen la sangre circulando, la presión sobre el corazón también lo ayuda a recuperar su ritmo normal. De esta manera, las victimas de un ataque al corazón pueden llegar al hospital.

Dolor emocional


Qué hacer cuando atravesamos una etapa de dolor emocional?
Pues simple y sencillamente vivirlo, hasta que se extinga. Intentar ocultarlo o no darle importancia es provocar más angustia y dolor.
A veces cuando estamos pasando una etapa dolorosa, una pérdida de un amigo, esposo, muerte de un familiar, una liquidación, un despido, una jubilación, pérdida de un amigo, etc inconscientemente tratamos de seguir adelante cómo si nada pasara, pero con esta actitud, conseguimos el efecto contrario. Nuestro dolor crece y cobra mayor importancia a medida que tratamos de ocultarlo a nuestros ojos y a los demás. Pero escapar al sufrimiento es imposible. Solo si nos permitimos vivir la experiencia del dolor hasta agotarlo, conseguiremos finalmente que desaparezca.
Lo primero es asumir que el sufrimiento está presente. Tomar conciencia de el, es la única forma para eliminarlo después. De lo contrario el dolor permanece y se enquista de tal modo que llegas a acostumbrarte a vivir con el, e impide que alcances tu felicidad y te resta libertad para ser tu mismo.
Intentar seguir tu vida dejando de lado el dolor es el resultado de un miedo inconsciente a reconocerlo, ya que si así lo hicieras tendrías que tomar una decisión al respecto y enfrentarte a algo que te asusta aún más. De hecho te llegas a acostumbrar tanto al dolor que llegas a sentirte cómodo con el. Y aunque a nadie le guste sufrir, te has acostumbrado tanto a el que puede darte miedo desprenderte de él.
Si te preguntas en más de una ocasión ¿Por qué a mí?, porqué no consigo lo que yo quiero?, Lo que sucede en realidad es que la vida nos presenta vivencias en las que no hay respuesta. No siempre sabemos porqué suceden las cosas. Pero si insistes en saberlas tal vez estas te lleguen cuando ha pasado el tiempo y tus emociones se hallan enfriado.
Ocultar el dolor a los demás es incómodo e inútil, casi siempre por mucho que trates de ocultarlo, los que te quieren terminan percibiendo que algo te sucede, y cuando esto suceda tal vez sea muy tarde para que ellos puedan ayudarte. También el ocultar el dolor agota nuestras fuerzas y nuestra energía. No es sano aparentar normalidad cuando la realidad evidencia que ese aplomo aparente no es lógico. Guardar el dolor te desgasta a ti y le alimenta a él. Compartirlo lo diluye.
La soledad también es una gran fuente de alivio al dolor, pues te ayuda a retraerte un tiempo del mundo y de la vida, algo necesario para descansar, recuperar fuerzas y ganas para continuar adelante. Darte tiempo para comprender mejor tu sufrimiento y reflexionar como hallar soluciones. Te ayuda también para reencontrarte y ocuparte de ti mismo . Estar en silencio y darte tiempo para estar contigo mismo, con tus pensamientos y cuidarte y mimarte en soledad, es un paso hacia la recuperación. Es una medicina que pide tu corazón, pero recuerda que esta soledad debe equilibrarse con un tiempo compartido para no caer en la desesperación que en ocasiones provoca la soledad cuando se está sufriendo.
Asumir lo inevitable, en ocasiones en la que el dolor lo causa un hecho irremediable, cómo la pérdida de un ser querido, una enfermedad o algo cuya solución no depende de ti. Entonces debes permitirte vivir tu dolor como parte importante en tu recuperación. El sufrimiento es humano y la forma de lograr que se extinga es ir quemando etapas poco a poco, cerrando ciclos uno tras otro hasta que finalice el proceso. Necesitaras paciencia, serenidad, pero el paso del tiempo, compartir tu dolor con los que amas, experimentar la naturaleza, hacer actividades que te satisfagan, serán tus mejores aliados en este trance. La ayuda de un profesional es inestimable. Buscar su apoyo es un signo de inteligencia y autoconocimiento.
Sacar provecho de la crisis. Las crisis son oportunidades. Aprovecha estos momentos para pensar y preguntarte si debes cambiar algo en tu vida, contempla la posibilidad de aprender del dolor. Pregúntate que debes hacer para que esto no se vuelva a repetir, o cómo puedes utilizar esta experiencia en tu vida.
Utiliza todo lo que te sea útil: escribir te ayuda a descargar el dolor, la música, el baile, son buenas herramientas. En general las artes y las actividades que tengan que ver con el deporte y la naturaleza ayudan.
Por la Dra. Irma Covarrubias dialogo interno.com

ACEPTAR Y CONFIAR



Hoy compartire con ustedes una leyenda Noruega sobre un hombre llamado Haakon, quien cuidaba una ermita. En ella había un crucifijo al que muchos acudían a pedir algún milagro.
Un día Haakon quiso pedirle un favor se arrodillo y dijo: Señor quiero padecer por Ti, déjame ocupar tu puesto, quiero remplazarte en la cruz.
El Señor hablo: Accedo a tu deseo, pero ha de ser con una condición, le dijo Suceda lo que suceda y veas lo que veas, has de guardar silencio siempre.
Nadie advirtió el CAMBIO ni reconoció a Haakon. Por largo tiempo Haakon cumplió el compromiso, hasta que un día llego un hombre rico. Tras orar dejo olvidada su cartera. Haakon lo vio y callo. Tampoco dijo nada cuando un hombre pobre que vino despues, se apropio de la cartera del rico. Ni tampoco dijo nada cuando un muchacho le pidió su bendición antes de emprender un viaje.
En ese momento en el cual el muchacho oraba,. Entro el rico y al no hallar su cartera, le dijo al joven: ¡ dame la cartera que me has robado! El joven replico ¡no he robado ninguna! El rico arremetió furioso contra él. ,Sonó entonces una voz ¡ Detente ¡ El rico vio que la imagen hablaba, Haakon grito, defendió al joven y el rico se marcho furioso y el joven salió para hacer su viaje.
Cristo se dirigió a su siervo y le dijo: Baja no sirves para ocupar mi puesto. No has guardado silencio.” Señor “ dijo Haakon ¿cómo iba a permitir esa injusticia? Jesús ocupo la Cruz de nuevo y siguió hablando:
Tu no sabias que al rico le convenía perder la cartera pues llevaba en ella el precio de la virginidad de una joven. El pobre tenia necesidad de ese dinero e hizo bien en llevársela. En cuanto al muchacho que iba a ser golpeado, sus heridas le impedirían realizar el viaje donde ha perdido la vida.
Tu no sabias nada. Yo sí, por eso callo.

Si te preguntas por que? y piensas que Dios no oye tus peticiones y no te contesta; recuerda que te responde con el silencio y que debes aprender a escucharlo y a aceptar su silencio por que te quiere decir:Confia en mi, se bien lo que debo hacer y por que. CONFIEMOS EN ÉL.