El poder de la palabra


¿Que clase de mensajes damos a los que queremos y nos quieren? palabras de cariño o comentarios malintencionados y amargados? La clave esta en buscar la armonìa con uno mismo, en sentir amor y gratitud. El peso de la palabra es contundente y su influencia en nosotros innegable. A travès de ella nos comunicamos y relacionamos con la pareja, los hijos, los compañeros de trabajo, los amigos; con todo aquel que forma parte de nuestra vida cotidiana. Pero, las palabras pueden tener un enorme poder curativo o destructivo, dependiendo de si son pronunciadas con amor y sabidurìa, o con odio y amargura estas ultimas generan caos en nuestro organismo y en el de nuestro interlocutor. Reflexionemos entonces sobre la necesidad de cambiar; creencias, prejuicios, ideas y pensamientos negativos para luego darles un enfoque màs positivo; un hecho que influira en nuestras sensaciones para lograr bienestar y armonìa. Para cambiar; la mente debe hacer tres cosas:
- Dejar de mentirse a si misma (realismo)
- Aprender a perder (humildad)
- Discrimininar cuàndo se justifica actuar y cuando no (sabidurìa)
Asi serà posible crear un mundo donde la razòn no este dominada por la emociòn, pero si la incluya; para crear un ambiente donde se pueda vivir mejor y en paz con uno mismo. Recuerda.. la cura empieza en nuestro interior y somos capaces de sanar y mejorar nuestro cuerpo y nuestra vida todos los dìas con pensamientos, emociones y palabras positivas.

0 comentarios:

Publicar un comentario